martes, 20 de marzo de 2012

del amor y curiosidades.

Siento pena por tu falta, y carente de su presencia echo a llorar. Mil lágrimas se derraman por mi tez, el amor que parte contigo se va con ellas.
La diferencia provocada por una infancia ausente y una adolescencia tardía me vuelven más aprensivo ante la vida, odio acumulado durante años escapa entre sollozos por ver como el amor desaparece por un tiempo relativamente corto.
El tacto de tu mano sobre la mía que me ha acompañado tantos días, tu suave risa despreocupada, tu feliz sonrisa, tu flequillo...todo esto desaparece para dar paso al dolor y a la desesperación que llegará con tu partida.
El doble sentido que tiene el amor aparece en estos momentos en el que duele, aquí descubres una vez más que todo lo que empieza acaba o en este caso se ausenta.
No es simplemente la ausencia de tu cuerpo la que provoca esta ansiedad, es también no contar con el confidente de tantas risas, de tantas lágrimas. Es perder la razón de vivir al no sentir mis besos sobre tu cuello, de que un simple beso cotidiano valga más que todo el oro del mundo.
Tras un otoño demasiado largo un invierno superfluo y una llegada seca de la primavera me toca por primera vez decir hasta luego a alguien a quien amo, a la única razón de vida y felicidad, a mi amada.
Pero no siempre será así, con suerte y algo de compresión por los agentes paternos ambos marcharemos hacia un paraíso terrenal en el que seremos eternos.
Me prepararé a conciencia antes de tu partida y te daré los besos que nunca te dí. Aunque afronto con gran pesimismo estos días sin ti, con el final del bachiller a mis pies, espero con deseo nuestro reencuentro.

No hay comentarios:

Publicar un comentario