De frente contra el viento, estás tu, protectora de los pobres hombres que sueñan con tenerte.
Por otro lado ella, dama pasada, a quien nunca veré por no ser su cuento.
Y en medio yo amando y no siendo amado, y allí está ella amando y siendo rechazada.
Un príncipe mendigo destinado al drama que me asola.
No faltó cariño y por eso dolió. Un relato vivido dos veces, dos amantes y dos refutados.
Dos figuras para una historia de tres.
Y no aprendo si es lo que quieres saber, nada sirve al humilde verdugo del amor de uno mismo.
Nada más que otra cara cansada en el vagón de un tren que transporta obras incompletas,
que nunca saldrán y quedarán silenciadas.
Ahora salgo con la culpa del quien ama, no es amado, y rechaza por nada.
Que esta locura sea peregrinación de golondrinas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario